Inquilinos de la Vivienda Pública de Nueva York se Organizan Contra las Condiciones de Miseria y la Privatización

La Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) ha transferido más de 31,000 apartamentos de vivienda pública mediante su programa Compromiso de Asequibilidad Permanente Juntos (PACT, por sus siglas en inglés) desde 2016. Mientras la ciudad avanza con la privatización de más complejos de vivienda, los inquilinos de toda la ciudad se están organizando para oponerse a esta medida.

Cómo Funciona la Privatización

PACT es la versión de la Ciudad de Nueva York del programa federal Demostración de Asistencia de Alquiler (RAD, por sus siglas en inglés). Este programa convierte los desarrollos de vivienda pública tradicional de la Sección 9 en viviendas administradas por empresas privadas y financiadas mediante contratos de la Sección 8 basados en proyectos. A diferencia de los vales de la Sección 8 vinculados al inquilino, los vales basados en proyectos están asociados al edificio, no a la persona. Si un inquilino se muda, el vale permanecerá en su antigua unida.

Bajo PACT, se les otorgan a los desarrolladores privados contratos a largo plazo respaldados por el gobierno federal para que asuman la administración de la vivienda pública. El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD) argumentó que este acuerdo “liberaría” grandes cantidades de inversión privada. Sin embargo, la propia evaluación de HUD encontró que los socios privados aportaron únicamente alrededor de 29 centavos en financiamiento privado por cada dólar federal invertido en reparaciones. Tan solo en 2026, la ciudad ha transferido $839 millones de dólares de los contribuyentes a propietarios privados, pese al escaso capital privado que estos contribuyen.

La NYCHA sostiene que la privatización es necesaria porque décadas de desinversión federal han dejado a la vivienda pública con un déficit estimado de 80 mil millones de dólares en reparaciones. Muchos complejos padecen de moho, filtraciones, techos desmoronándose, ascensores rotos, infestaciones de ratas y chinches, y la privatización se promociona ante los inquilinos como una solución a estas condiciones de vivienda precarias.

Nido de cables colgando de la pared en Red Hook West Houses. Crédito: El Obrero.
Aviso de fuga y corte de gas en Red Hook West Houses. Crédito: El Obrero.
Aviso de intoxicación por plomo en la puerta de un inquilino en Red Hook West Houses. Crédito: El Obrero.

Condiciones Precarias de Vivienda

Las condiciones en las viviendas de la NYCHA pueden ser mortales. Una familia residente en los Jacob Riis Houses, que continúan bajo la administración tradicional de la NYCHA, contó a El Obrero que en 2022 su hijo de 23 años murió después de que su salud se deteriorara rápidamente. Un mes antes de su fallecimiento, medios locales informaron que un laboratorio independiente había detectado altos niveles de arsénico en el agua del complejo. Al día siguiente de la muerte del joven, la NYCHA publicó una carta en la que afirmaba que el laboratorio había cometido un error y que nunca había habido arsénico en el agua.

La familia que habló con El Obrero relató que, semanas después, otra mujer falleció y que la autopsia reveló que tenía cuatro veces la cantidad legal de arsénico en su organismo. Correspondencia médica reciente, revisada por El Obrero muestra que un médico documentó la exposición a metales en Jacob Riis y le aconsejó a otro inquilino dejar de beber el agua de la llave del edificio.

Nota médica para un inquilino en Jacob Riis Houses. Captura de pantalla por un inquilino.

Aunque los residentes de la NYCHA ya padecen condiciones de vivienda inhabitables, muchos inquilinos bajo el programa PACT afirman que la situación ha empeorado aún más y que algunos son desalojados antes de que se realicen las reparaciones prometidas.

Una investigación de The City encontró más de 14,200 infracciones al código de vivienda en complejos convertidos al programa PACT desde enero de 2021. El número de infracciones ha ido en aumento en la mayoría de los desarrollos privatizados. Muchas de estas infracciones han permanecido sin resolverse durante meses e incluso años.

El pasado diciembre, inquilinos de los Manhattanville Houses, convertidos al programa PACT, dijeron a El Obrero que llevaban semanas sin servicio de agua ni gas.

Aviso de interrupción del suministro de agua en Red Hook West Houses. Crédito: El Obrero.

Auditorías del gobierno federal revelan que, el alquiler ha aumentado para el 57% de los inquilinos que viven en desarrollos privatizados. En la ciudad de Nueva York, una auditoría local encontró que las solicitudes de desalojo en desarrollos PACT son cinco veces más altas que las de la vivienda pública tradicional de NYCHA.

Las cifras concuerdan con lo que los inquilinos de desarrollos PACT relataron a El Obrero.

Mientras mostraba su apartamento a una voluntaria, una residente del complejo Reid Park Rock, convertido al programa PACT, señaló el piso laminado instalado después de la privatización. El piso ya estaba deformado y desprendiéndose.

“Solo le pusieron un parche”, dijo.

Cuando se le preguntó qué había cambiado desde que su complejo fue convertido al programa PACT, respondió: “Es exactamente lo mismo. Nada ha cambiado.”

Los residentes también afirmaron que las solicitudes de mantenimiento siguen tardando meses en resolverse. “Tardan demasiado en atender las órdenes de reparación”, dijo un inquilino.

“En el invierno no había calefacción,” relató otro. “Nadie tenía calefacción.”

Una residente hizo un llamado a los inquilinos de otras propiedades para que rechacen el programa PACT si tienen la oportunidad. “Si la gente puede votar, entonces debe votar que no”, dijo.

Los Inquilinos Resisten la Privatización

Inquilinos de distintos desarrollos de NYCHA se están organizando para frenar o detener por completo las conversiones al programa PACT.

Los residentes de las FEC Houses se han opuesto al programa PACT desde que la NYCHA propuso por primera vez la conversión en 2018. Un dirigente de los inquilinos dijo a El Obrero que los organizadores pasaron años tocando puertas, reuniendo firmas, realizando manifestaciones y platicando con sus vecinos sobre lo que la privatización significaría para su comunidad.

“[NYCHA] les está mintiendo con esa apariencia de acero inoxidable y pisos de madera,” dijo el inquilino. “Todo eso es pura mierda. No caigas en eso. Lo que necesitamos es arreglar los problemas desde adentro.”

Los inquilinos también se movilizaron para negarse colectivamente a firmar el contrato de arrendamiento del programa PACT, argumentando que la NYCHA necesita esos contratos firmados para obtener el financiamiento necesario para llevar a cabo la conversión.

Aviso de interrupción del suministro de agua caliente en Jacob Riis Houses. Foto tomada por un inquilino.

Los inquilinos entrevistados por El Obrero dijeron que el presidente de la Asociación de Inquilinos (TA, por sus siglas en inglés) de su complejo apoyó a la NYCHA en la promoción de la conversión al programa PACT durante todo el proceso. Un inquilino informó a El Obrero que el presidente de la TA presionó a los residentes para que firmaran el contrato de alquiler, advirtiéndoles que serían desalojados si se negaban. Un video revisado por El Obrero también muestra al presidente de la TA golpeando a un inquilino durante un enfrentamiento. “Golpeó a uno de los inquilinos,” dijo el residente. “Y se supone que eres el presidente de la Asociación de Inquilinos; se supone que nos representas.”

En 2023, la NYCHA anunció planes de demoler las FEC Houses. La demolición estaba programada para comenzar en diciembre de 2025, pero hasta ahora los inquilinos han logrado impedirla al negarse a abandonar sus hogares, pese a las órdenes de desalojo y la intimidación por parte de NYCHA.

“NYCHA clavó los compactadores para que [los inquilinos] ni siquiera pudieran tirar la basura”, explicó un inquilino. “Quitaron el agua caliente”.

Posteriormente, un juez estatal emitió una orden de restricción temporal que suspendió la demolición en febrero de 2026. Desde entonces, la orden ha sido extendida en dos ocasiones, mientras los inquilinos continúan su resistencia organizada contra la demolición.

Los residentes de Jacob Riis Houses encabezaron una campaña similar después de enterarse, en 2023, de que la NYCHA tenía la intención de convertir ese complejo al programa PACT.

Agua de la ducha con hollín negro en Jacob Riis Houses. Foto proporcionada por un inquilino.

Un inquilino le dijo a El Obrero que los residentes se enteraron de la propuesta por medio del rumor, porque el presidente de la TA les ocultó información deliberadamente. Como respuesta, los inquilinos tocaron puertas, recolectando firmas y organizando a los residentes en defensa de la vivienda pública.

Sus esfuerzos lograron presionar exitosamente al presidente de TA para que solicitara a NYCHA que permitiera a todos los inquilinos una votación formal sobre si convertir o permanecer en la vivienda pública tradicional. En el período previo a la votación, funcionarios de NYCHA y la junta directiva de la asociación de inquilinos realizaron reuniones para difundir información errónea sobre PACT con el fin de que los inquilinos votaran a favor. Los inquilinos organizaron interrupciones en estas reuniones, expusieron estas mentiras frente a los asistentes y realizaron sus propios eventos educativos informando a los inquilinos sobre las realidades de PACT. Finalmente, alrededor de dos tercios de los inquilinos votaron en contra de PACT.

La Lucha por el Complejo más Grande de NYCHA en Brooklyn

La lucha por una votación de los inquilinos se ha convertido desde entonces en un tema central en otros desarrollos de NYCHA que enfrentan la conversión a PACT, entre ellos Red Hook West, el complejo más grande de NYCHA en Brooklyn. Allí, la asociación de inquilinos ha promovido PACT a través de un sitio web dedicado y una serie de “reuniones comunitarias” iniciadas en septiembre de 2025. Un inquilino informó a El Obrero que solo 15 de los casi 2,800 residentes del complejo asistían a dichas reuniones. Muchos inquilinos declararon a El Obrero que nunca habían oído hablar de los encuentros y que sabían poco o nada sobre la propuesta PACT.

En mayo de 2026, un inquilino invitó a un voluntario de El Obrero a asistir a una “reunión comunitaria” organizada por la junta directiva de la asociación de inquilinos y representantes de NYCHA. A lo largo de la reunión, los inquilinos presionaron repetidamente a la presidenta de la asociación, Karen Blondel, y a los funcionarios de NYCHA sobre si se permitiría a los residentes votar sobre la conversión a PACT. Blondel y los representantes de NYCHA respondieron reiteradamente que no.

“Esa no es una posibilidad”, señaló un representante de NYCHA a los asistentes. “No hay una votación para PACT… Para ser muy claro con la respuesta, no habrá votación”.

Edificios de baja altura en Red Hook West que la presidenta de la asociación de inquilinos, Karen Blondel, tiene en la mira para demoler y dar paso a “grandes y hermosos edificios”. Crédito: El Obrero.
Blondel también ha mencionado construir sobre el jardín, el cual abastece a muchos residentes de frutas y verduras frescas. Crédito: El Obrero.

Desde entonces, los inquilinos han comenzado a organizarse para exigir que se realice una votación, tocando puertas, reuniendo firmas y hablando con sus vecinos sobre la propuesta de conversión.

“NYCHA es un gigante al que hay que enfrentarse,” dijo un inquilino a El Obrero. “Pero la clave es ser constante. Si no eres constante y perseverante, ellos se saldrán con la suya. Hay que seguir luchando. Es una lucha de largo aliento.”

“Hay 500,000 residentes de la NYCHA en toda la ciudad,” añadió otro. “Si todos pudiéramos unirnos, estoy seguro de que le daríamos un buen susto al alcalde.”

Puerta trasera de un edificio de Red Hook West. Los inquilinos afirman que la puerta trasera del edificio ha permanecido tapiada durante más de un año, dejando a los residentes sin una vía de escape en caso de incendio. Crédito: El Obrero.
Los inquilinos afirman que Red Hook West ha estado en construcción durante años. Una auditoría de NYCHA de 2024 reveló que la agencia gastó $135.6 millones en reparaciones de menos de $50,000 en sus desarrollos en toda la ciudad durante 2022 y 2023. Crédito: El Obrero.

Romper el ciclo vicioso

Los inquilinos de los distintos desarrollos de NYCHA continúan una lucha histórica. La vivienda pública de la ciudad de Nueva York no fue una concesión otorgada desde arriba; fue conquistada durante la Gran Depresión gracias a la organización militante de los inquilinos, que incluyó bloqueos a desalojos y sentadas lideradas por el entonces revolucionario Partido Comunista de los Estados Unidos (CPUSA).

Solo mediante el combate y la resistencia se arrancan las demandas del pueblo. En un sistema impulsado por la búsqueda de ganancias, ni los monopolios privados ni los públicos ceden nada que no les sea arrebatado por la fuerza.

Al mismo tiempo, los monopolistas, con la ayuda de su gobierno, harán todo lo posible por recuperar lo que les ha sido arrebatado.

Los inquilinos han logrado frenar el aumento de alquileres y los desalojos impulsados por PACT, pero aún viven en condiciones de miseria. Los inquilinos están siendo asesinados por PACT y por NYCHA.

El gobierno canaliza el dinero de los impuestos para expandir la guerra, tanto de baja intensidad como abierta, en el ámbito nacional e internacional, mientras que la vivienda pública y otros programas sociales son abandonados a su deterioro. A medida que aumenta el valor del suelo, el gobierno transfiere la propiedad de la vivienda pública a los monopolios privados, que aprovechan las condiciones precarias de las viviendas y los desalojos para expulsar a los inquilinos y construir proyectos más rentables.

Con la riqueza y la propiedad concentradas en manos de una oligarquía financiera, sin importar cuánta vivienda sea pública o privada, la tendencia sigue siendo la misma: viviendas de miseria para los trabajadores y los pobres, y mansiones para los ricos. No importa quién esté en el cargo, porque la clase dominante es la misma y las leyes económicas que rigen la organización de la sociedad permanecen intactas.

En última instancia, la solución a viviendas precarias privadas no son las viviendas precarias públicas, sino combinar la lucha por la vivienda con la lucha por la conquista del poder por parte de la clase trabajadora, para romper este ciclo vicioso.

Imagen: Edificios de Red Hook West Houses. Crédito: El Obrero.


El Obrero es un periódico revolucionario dirigido enteramente por voluntarios, libre y radicalmente antagónico de la influencia corporativa. Dependemos del apoyo de nuestros lectores para sostener nuestra línea editorial al servicio de la clase trabajadora y la reconstitución de su partido, el Partido Comunista. Haga una donación única o recurrente a nuestro periódico hoy:

Previous Article

Over 100 People Deported by ICE Missing, Feared Killed in Venezuela Earthquakes, US Maintains Stranglehold Over Venezuelan Wealth During Disaster

You might be interested in …