El Gobierno y el Monopolio Hotelero, Responsables de los Seis Muertos en Incendio de Motel en el norte del estado de Nueva York

Tres niños y tres adultos murieron y más de 70 personas fueron desplazadas en un incendio ocurrido en el motel Knights Inn en Endwell, NY, la mañana del 22 de junio.

Los fallecidos son Michelle D. Woolfolk, de 58 años, y una familia de cinco personas: Joshuea Molyneaux, de 39 años; Dominique Molyneaux, de 27 años; Ella N. Cruz-Molyneaux, de 3 años; Romyn J. Cruz-Molyneaux, de 2 años; y Zachariah Cruz-Molyneaux, de 10 meses. La policía informó que murieron por inhalación de humo.

Joshuea era trabajador de la construcción con que había enfrentado la falta de vivienda. Él y Dominique estaban casados y todos los niños eran de ellos. Michelle, conocida por sus seres queridos como “Tía Michelle”, fue ubicada en el motel por el Departamento de Servicios Sociales (DSS) después de sufrir un derrame cerebral y quedar inmovilizada.

El Gobierno y los Monopolios Actúan en Complicidad

El DSS utiliza moteles como el Knights Inn como “albergue de emergencia” para personas sin hogar. A medida que los moteles enfrentan una disminución en su rentabilidad por la caída de la demanda, los propietarios suelen convertir partes o la totalidad del edificio en albergues, los cuales reciben fondos gubernamentales a través de pagos garantizados por habitaciones ocupadas. Tan solo de abril de 2024 a marzo de 2025, el Inn recibió $734,374 del condado de Broome por la colocación de personas en albergues.

Knights Inn es una subsidiaria del monopolio Red Lion Hotels Corporation, que a su vez es una subsidiaria de Sonesta International Hotels. El monopolio es la octava cadena hotelera más grande en Estados Unidos y opera más de 1,200 propiedades en ocho países con ingresos anuales de $1,400 millones, según ZoomInfo.

A diferencia de los moteles regulares, las malas condiciones no reducen la demanda cuando la falta de vivienda mantiene las habitaciones ocupadas y los fondos gubernamentales mantienen el flujo de ingresos. A pesar de las infracciones denunciadas en el Inn, el condado renovó el contrato con el motel como albergue. Antiguos residentes y personas familiarizadas con el Inn informaron a El Obrero que había falta de limpieza y que no había medidas de seguridad contra incendios. Debido a la falta de cocinas en las habitaciones, las familias tenían que depender del uso de electrodomésticos como microondas, sartenes y parrillas en espacios reducidos, lo que representaba un riesgo de incendio.

Un organizador de la comunidad que realizaba distribución regular de alimentos en el Knights Inn declaró a El Obrero que “en algunas habitaciones hay detectores de humo, pero la mayoría no funcionan y no tienen baterías. No hay rociadores en ninguna de las habitaciones”, y agregó que “algunas ventanas están atornilladas al azar y otras están rotas. No es fácil salir de las habitaciones”.

Según el organizador, “[el DSS esconde a las personas sin hogar] en estos otros moteles más pequeños. El hecho de que no hayas visto [el alojamiento de personas sin hogar] en el Knights Inn, o en el Red Roof Inn, o en el Hillside Inn no significa que no exista. Es enorme. Esto ha explotado en los últimos 6 años”.

Un informe obtenido a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información (FOIL) por parte de los medios reveló que el sensor de humo en la lavandería no funcionaba, algunas señales de salida no estaban iluminadas, no existía un informe de calefacción y muchas habitaciones carecían de alarmas de humo.

Un residente que resultó herido en el incendio dijo a El Obrero que no escuchó ninguna alarma de humo activarse.

Una lesión sufrida por un residente en el incendio. Crédito: El Obrero.

Una trabajadora sin vivienda, prima de la familia Molyneaux de cinco personas, amiga de Michelle y exresidente del Inn, declaró a El Obrero que el gobierno local no ha hecho “absolutamente ni mierda” para abordar su pérdida y su situación de falta de vivienda. Agregó que cuando se hospedó en el Inn había cucarachas y chinches.

Residentes Luchan por Exigencias de Vivienda

El 23 de junio, personas sin viviendas, con el apoyo de activistas, se manifestaron frente al Edificio de Oficinas del Condado de Broome. La protesta se convirtió en un campamento, cuyas exigencias incluían:

– Declaración inmediata de una Emergencia de Salud Pública en todo el condado de Broome

 – Colocación inmediata de familias sin hogar con niños en VIVIENDAS, no en hoteles 

– Congelación inmediata de alquileres 

– Moratoria inmediata de desalojos

 – Prohibición inmediata de todos los desalojos de campamentos 

– Reparaciones financiadas por el municipio para infracciones del código de vivienda 

– Indemnizaciones para los sobrevivientes y víctimas del incendio del Knights Inn

 – Expansión general de la vivienda pública accesible

Credit: El Obrero.

En el comunicado de prensa que anunció formalmente el campamento, los organizadores agregaron que: “Ya pasó el tiempo de las propuestas. Ya pasó el tiempo de ‘votar por el cambio’. Ya pasó el tiempo de las protestas amables. Ya pasó el tiempo de más peticiones y reuniones legislativas. Es hora de actuar”.

El campamento estaba planeado para durar un mínimo de 36 horas—6 horas por cada uno de los fallecidos en el incendio. Los participantes han mantenido el campamento desde entonces.

Consignas escritas afuera del edificio de oficinas del condado de Broome. Crédito: El Obrero.

La concejala oportunista del Partido Demócrata Rebecca Rathmell y autoproclamada “defensora de la justicia de vivienda” logró impulsar la aprobación de una supuesta pausa a los desalojos de campamentos de personas sin hogar en mayo. Sin embargo, miembros del campamento de protesta dijeron a El Obrero que desde entonces han ocurrido al menos cuatro operativos policiales de desalojo de campamentos, durante los cuales la policía robó o destruyó pertenencias.

El 30 de junio, la policía distribuyó un aviso en el campamento de protesta ordenando que fuera cerrado para la tarde del 1 de julio.

Rathmell hizo una declaración la mañana del 1 de julio, justificando el próximo desalojo al afirmar que el campamento “no es un campamento de personas sin hogar que no tengan otro lugar adonde ir”, sino únicamente un “campamento de protesta”, a pesar de que la mayoría de los asistentes son personas en situación de calle, muchas de las cuales han sido desplazadas por el incendio. Un organizador dirigente declaró a El Obrero: “Esto no es solo un grupo de activistas pasando el rato en la calle. La gente vino aquí porque era más seguro”.

Hasta el cierre de esta edición, el campamento continúa activo a pesar de haber enfrentado numerosos desalojos forzosos y de que sus participantes enfrentan represión.

Los lectores pueden donar al fondo conmemorativo para Dominique Molyneaux y su familia aquí, al fondo conmemorativo para Joshuea Molyneaux aquí, y al fondo conmemorativo para Michelle Woolfolk aquí.

Imagen: Consignas frente al Edificio de Oficinas del Condado de Broome. Crédito: El Obrero.


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