Casi la mitad de los casi 70,000 habitantes de Gary, Indiana, una ciudad con mayoría de personas negras, se quedaron sin luz por unas dos semanas. Esto pasó porque la empresa Northern Indiana Public Service Company (NIPSCO) no se preparó para una tormenta fuerte que llegó el 11 de agosto.
Tormentas severas, inundaciones y tornados afectaron el Medio Oeste de Estados Unidos. Murieron siete personas y cientos de miles se quedaron sin electricidad, incluyendo más de 370,000 clientes de NIPSCO y la mayoría de los residentes de Gary.
Mientras en otras áreas la luz se fue recuperando poco a poco, NIPSCO atrasó varias veces la fecha en que prometía restaurar la luz en Gary. Esta ciudad es 75% negra y tiene una tasa de pobreza de más del 29%.
Casi dos semanas después de la tormenta, unos 30,000 residentes de Gary seguían sin luz. NIPSCO dijo que para el 25 de agosto ya había restaurado el 99% de la luz, pero todavía cientos de personas seguían sin electricidad.
Según el alcalde de Gary, la ciudad no estaba incluida al principio en el plan de restauración de NIPSCO.
Los residentes le dijeron a The Atlantic que tuvieron que tirar comida llena de gusanos de sus refrigeradores y se fueron a vivir con vecinos que tenían plantas de luz, en pleno calor del verano. También se les echó a perder la medicina y muchos no recibieron atención médica adecuada. Casi una quinta parte de la población de Gary tiene 65 años o más.
Los esfuerzos de ayuda no llegaron parejo a todos los residentes, según reportan los medios grandes. Se vieron fotos de gente haciendo filas largas para recibir poca ayuda.
Los clientes de NIPSCO pagan las facturas más altas de todas las empresas privadas de electricidad en Indiana, según Citizens Action Coalition, un grupo que defiende a los consumidores. El año pasado, a la empresa le aprobaron otro aumento de tarifas, supuestamente para mejorar sus líneas eléctricas y tecnología. Desde la tormenta, NIPSCO pidió tres aumentos más a la Comisión Reguladora de Servicios Públicos de Indiana, que suman $7.33 dólares más al mes.
Un grupo de residentes de Gary puso una demanda colectiva contra NiSource, la empresa dueña de NIPSCO. Dicen que la empresa no mantuvo bien los árboles cerca de los cables de luz, y eso hizo que el apagón durara más tiempo.
NiSource es una de las empresas de servicios más grandes del país. Antes ya la habían demandado porque su subsidiaria Columbia Gas de Massachusetts causó la explosión de 80 casas y negocios en Massachusetts en 2018. Esas explosiones y los incendios hirieron a por lo menos 25 personas, mataron a 1 y obligaron a miles a salir de sus casas. La empresa pagó cientos de millones de dólares en multas después de declararse culpable por no seguir las normas de seguridad con los sensores de presión de gas.
El mal manejo de estas empresas, que solo buscan ganancias, se hace peor porque el gobierno de Trump recortó dinero para los servicios de monitoreo del clima y desastres. En 2025, recortaron $400 millones de dólares para pronósticos del clima y sistemas de alerta, entre otros programas. El gobierno de Trump ha propuesto recortar miles de millones más para estudios del clima, y ese dinero lo quieren usar para dar más subsidios y reducir impuestos a los millonarios y para aumentar el presupuesto militar.
Gary era una ciudad de la empresa siderúrgica US Steel. Le pusieron ese nombre por el fundador de la empresa, y ahí estaba la acerera más grande de Norteamérica, la Gary Works. Con los años, la empresa redujo personal con máquinas, movió el dinero a negocios más rentables y llevó la producción a lugares con sueldos más bajos, como el sur de Estados Unidos y otros países. Así, US Steel despidió a mucha gente mientras explotaba más a los que quedaban. La Gary Works sigue siendo el empleador más grande de la ciudad, pero pasó de tener más de 30,000 trabajadores en los años 70 a solo 2,246 en 2023. La pobreza y el desempleo han crecido en la ciudad, y la infraestructura se está cayendo porque hay menos dinero de impuestos.
Imagen: Gary, Indiana, en 2019. Crédito: Paul Sableman.
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