Consejo Editorial
El 24 de septiembre de 2026 marca el 34.º aniversario del discurso del siglo del Presidente Gonzalo. El Presidente Gonzalo, líder del Partido Comunista del Perú y de su guerra popular en curso, fue capturado por el gobierno fascista peruano en 1992 con el apoyo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos y exhibido en una jaula frente a la prensa reaccionaria monopólica con el objetivo de humillarlo y asestar un golpe a la guerra popular. El Presidente transformó la situación en su contrario, utilizando la jaula como plataforma para pronunciar un discurso trascendental que vaticinaba el desarrollo de la revolución mundial y llamaba a los revolucionarios y a todos aquellos que se oponen al imperialismo a ocupar su puesto en esta batalla final contra la reacción mundial.
El Presidente Gonzalo sería posteriormente asesinado por el gobierno peruano en septiembre de 2021, después de permanecer casi 30 años recluido en aislamiento en una base naval. El viejo Estado y la CIA nunca pudieron quebrarlo ni quebrar su apoyo inquebrantable a la revolución.
El Presidente dirigió la reconstitución del Partido Comunista del Perú a través de años de dura lucha de dos líneas (lucha ideológica interna al partido), culminando con la preparación para y la iniciación de su guerra popular el 17 de mayo de 1980.
En el crisol de la guerra popular, el Presidente Gonzalo hizo su mayor contribución: definir el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, como la tercera y superior etapa de la ideología del proletariado internacional, y al aplicarlo desarrolló el Pensamiento Gonzalo, que aún hoy resplandece todopoderoso en todo el mundo.
Como parte del proceso de definir y aplicar el maoísmo, hizo contribuciones de validez universal que están siendo aplicadas en la lucha de clases internacional, en un proceso continuo para imponer el maoísmo como único mando y guía de la revolución proletaria mundial.
Su discurso del 24 de septiembre de 1992 contiene muchas lecciones valiosas para los revolucionarios.
Optimismo revolucionario e inevitabilidad de la victoria
Al comienzo del discurso del Presidente Gonzalo, este disipa las visiones de la reacción de que su captura resultaría en el fin de la guerra popular: “unos piensan que es una gran derrota, ¡sueñan!, les decimos sigan soñando. Es simplemente un recodo, nada más, ¡un recodo en el camino!. El camino es largo y con ese llegaremos, y, ¡triunfarémos! ¡Ustedes lo verán! ¡Ustedes lo verán!”
Esto contiene varios principios importantes: 1. Los reveses para las fuerzas revolucionarias son temporales, 2. los reveses son parte del camino hacia la victoria, 3. la victoria de la revolución es inevitable.
Todo proceso se desarrolla de acuerdo con sus propias leyes, incluido el desarrollo de la sociedad. La contradicción fundamental del imperialismo entre la propiedad privada de los medios de producción y la producción socializada será inevitablemente resuelta mediante la propiedad y la producción socializadas.
Los trabajadores inevitablemente chocan con sus relaciones de producción. La producción y la distribución son obstaculizadas e irracionales, y la vida se vuelve cada vez más intolerable para los trabajadores mientras unos pocos obtienen enormes ganancias de su trabajo. Esta irracionalidad tiene sus raíces en el hecho de que unos pocos poseen todo mientras la inmensa mayoría de los pueblos del mundo trabajan como esclavos para su beneficio.
De esto se desprende una lógica que todos aceptan en general, incluso los imperialistas: donde hay opresión, hay resistencia a ella, y donde hay mayor opresión hay mayor resistencia. Los imperialistas están destinados a aumentar la explotación y la opresión, y el pueblo está destinado a responder con una resistencia más intensa. Las condiciones de una mayor resistencia forjan el liderazgo proletario, llevando a la clase a constituir o reconstituir su partido e iniciar la guerra popular para la conquista y defensa del poder político para el proletariado hasta el comunismo.
La inevitabilidad del comunismo es la base científica del optimismo revolucionario.
La ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial
El Presidente Gonzalo señala en su discurso: “como vemos en el mundo, el maoísmo marcha inconteniblemente a comandar la nueva ola de la revolución proletaria mundial”.
Como se mencionó anteriormente, todo proceso se desarrolla de acuerdo con sus leyes internas. El capitalismo se desarrolló hasta su etapa superior, el imperialismo, independientemente de la voluntad de cualquiera. El imperialismo es capital monopolista; es parasitario, moribundo y decadente. Es la agravación más intensa de la contradicción entre la propiedad privada y la producción social, porque los monopolios concentran la propiedad mundial en pocas manos mientras convierten al proletariado internacional en una gigantesca cadena de montaje.
El capitalismo crea a sus propios sepultureros —el proletariado— y el imperialismo acelera este proceso. Hoy, después de unos 130 años de imperialismo, nos encontramos en su última etapa, los últimos 50-100 años de reacción mundial tal como los delimitó el Presidente Mao. En correspondencia con esto, el Presidente Gonzalo estableció que el proletariado entró en la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial a partir de 1980.
Estos dos procesos constituyen una unidad que no puede separarse: que el imperialismo ha alcanzado su descomposición más avanzada y que la revolución proletaria mundial se encuentra en su etapa final.
La ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial es el contexto histórico del desarrollo de la ideología del proletariado internacional hasta su tercera y más elevada etapa: el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, con las contribuciones de validez universal del Presidente Gonzalo. Es el marxismo en la época de la descomposición más avanzada del imperialismo y de las guerras populares.
El hecho de que la ideología haya respondido a los problemas de tomar el poder, defenderlo y continuar la revolución en la transición del socialismo al comunismo es una evidencia de que las condiciones materiales para tal transformación ya están dadas. Como dice Marx: “La humanidad solo se plantea, pues, aquellas tareas que puede resolver, pues un examen más atento mostrará siempre que el problema mismo solo surge cuando las condiciones materiales para su solución ya están presentes o, al menos, en vías de formación”.
Algunos confunden forma y contenido, creyendo que, debido a que hoy existen tan pocos partidos comunistas en el mundo y ningún país socialista, la revolución mundial se encuentra en una etapa inferior a cuando existían países socialistas. Pero lo que tiene precedencia no son únicamente las condiciones subjetivas, sino la confluencia de las condiciones objetivas y subjetivas.
La convergencia de estas condiciones hoy significa la rápida transformación de la cantidad en calidad mediante saltos que sacuden la tierra. En los tres años transcurridos desde la Operación Inundación de Al-Aqsa, los grupos de resistencia de todo Oriente Medio se han unido para transformar décadas de acumulación de equipamiento militar y estrategia estadounidenses en montones de escombros en llamas. Hoy, el imperialismo estadounidense, la única superpotencia imperialista hegemónica, tiene miedo de entrar en guerra con Ansar Allah, que ha transformado sus fuerzas de resistencia pobremente armadas en la potencia dominante de Yemen al incorporar y movilizar al pueblo contra el imperialismo.
No se dejen engañar por la falta de partidos comunistas en el mundo actual; la conflagración de las luchas de liberación nacional hace necesario que nuevos elementos comunistas sean forjados en los próximos años, y las dos tendencias se combinarán en un torrente invencible que arrasará con toda reacción.
El desarrollo de la revolución mundial se desenvuelve de manera desigual, y los centros de tormenta del mundo —el Tercer Mundo, donde las contradicciones están más agravadas y donde el peso de las masas está más concentrado— marcarán el camino, con la Revolución de Nueva Democracia como eslabón clave de la cadena.
Reconstituir el Partido Comunista aprendiendo del Presidente Gonzalo, uniéndose bajo el maoísmo y haciendo encarnar el maoísmo
Después de señalar la nueva ola de la revolución proletaria mundial, el Presidente Gonzalo ordena: “necesitamos que el maoísmo sea encarnado y lo está haciendo y que pase generando Partidos Comunistas, a manejar, a dirigir, esa nueva gran ola de la revolución proletaria mundial que se nos viene”.
Para hacer del maoísmo una fuerza viva, este necesita organización. El proletariado no tiene otra arma que la organización, porque es el medio mediante el cual puede actuar como clase. Su forma más elevada de organización es el Partido Comunista, que concentra los mejores elementos de la clase y dirige todos los demás instrumentos en la conquista del poder. El Presidente Gonzalo enseña que el partido es el eje de todo.
En Estados Unidos hoy, el proletariado carece de su propio partido, lo que se manifiesta en una crisis de dirección que siente todo trabajador avanzado en el país. Por lo tanto, la tarea principal de los revolucionarios es reconstituir el Partido Comunista de EE. UU., generar la dirección del proletariado mediante la lucha de clases y la lucha de dos líneas para que la guerra popular pueda ser iniciada y el poder pueda ser conquistado. El poder es fundamental para el maoísmo, porque es mediante el poder que todo se transforma.
El proceso de reconstitución requiere que los revolucionarios y las masas avanzadas (principalmente entre el proletariado) se unan bajo el maoísmo. Este proceso debe tener lugar a nivel nacional y no local o regional, porque el partido es la organización y dirección de la lucha de clases del proletariado, de toda la clase contra toda la clase de los imperialistas y su gobierno.
Para unirse bajo el maoísmo, es necesario comprender el maoísmo, lo que significa aprender del Presidente Gonzalo, quien definió la ideología. El proceso de unirse bajo el maoísmo tiene lugar poco a poco; allí donde esta unidad se forja, se organiza y se aplica, el maoísmo se hace carne.
¡APRENDER DEL PRESIDENTE GONZALO, UNIRSE BAJO EL MAOÍSMO Y HACER ENCARNAR EL MAOÍSMO PARA RECONSTITUIR EL PARTIDO COMUNISTA DE EE. UU.!
Imagen: El Presidente Gonzalo pronuncia su discurso trascendental, 24 de septiembre de 1992.
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