El Obrero ofrece la siguiente investigación sobre el sitio web de trabajo policial ‘FRSO Accountability’ y las redes de soplones que lo respaldan. Lo hacemos en oposición ala delación en forma de escandalismo y publicación de información confidencial de la organización, incluidas las supuestas finanzas, al público.
Mantenemos serios desacuerdos ideológicos con la Freedom Road Socialist Organization (FRSO); sin embargo, esto no permite quedarse de brazos cruzados mientras se realizan tales ataques. El sopleteo y, específicamente, la divulgación de información financiera de las organizaciones siguen el plan del ultrarreaccionario emperador imperialista Donald Trump y sus órdenes ejecutivas contra ‘antifa’, las cuales se utilizan para oponerse y aplastar a redes y activistas que la clase dominante considera una amenaza.
Con el reciente secuestro del activista Fergie Chambers bajo cargos inventados relacionados con la financiación de organizaciones benéficas pro-Palestina, seríamos negligentes si no emitiéramos la advertencia más urgente contra la red de soplones conocida como el “People’s Defense Committee”, “Revolutionary Student Union” y sus organizaciones afines que componen la Sede del Oportunismo de Derecha en Estados Unidos.
Algunos Ejemplos de Trabajo Policial de la Sede del Oportunismo de Derecha
El sitio web ‘FRSO Accountability’, que ha existido desde noviembre de 2025, presenta otro ejemplo más de la Sede del Oportunismo de Derecha (SOD) en Estados Unidos llevando a cabo trabajo de soplones contra activistas señalados, esta vez contra la Freedom Road Socialist Organization (FRSO).
Las organizaciones de la SOD ‘People’s Defense Denton’ y ‘Denton Student Union’ (‘DSU’), los capítulos de Denton, Texas, de las organizaciones de la SOD ‘People’s Defense Committee’ (‘PDC’) y ‘Revolutionary Student Union’ (‘RSU’), respectivamente, han utilizado el sitio web ‘FRSO Accountability’ en campañas de difamación en línea y torpes intentos de reclutamiento.
Al trazar las conexiones entre las organizaciones de la SOD y el sitio web de soplones en cuestión, debemos decir primero que el trabajo policial en forma de vincular a activistas con organizaciones que enfrentan represión no es nada nuevo para ellos ni para el ‘PDC’ en particular.
La dirección del ‘PDC’ Austin es colaboradora y contribuyente de larga data del sitio web liquidacionista de derecha políticamente degenerado ‘Maoist Cult Exposed’. Es el mismo elemento responsable de difundir fotos de arresto y vincular el activismo de individuos con grupos señalados en Austin, Texas, sirviendo a las siniestras y reaccionarias campañas del gobernador Greg Abbott contra maestros y activistas anti-ICE. Esta rata que dirige eventos públicos del ‘PDC’ en el área de Austin tiene una larga historia de trabajo de soplones: intentando que organizadores sean despedidos de sus lugares de trabajo, etiquetando como rojos y fabricando historias sensacionalistas.
Los partidarios del ‘PDC’ bajo el nombre de ‘Sol Rojo SATX’ también han desplegado campañas de calumnia en forma de ‘señalamientos’ públicos basados en los mismos viejos criterios posmodernos contra organizadores antiimperialistas y estudiantiles en San Antonio que actualmente enfrentan represión estatal.
El órgano de prensa del ‘PDC’, ‘The Masses’, había dado previamente plataforma a liquidacionistas en la India que ayudaron al gobierno indio a capturar y torturar a activistas revolucionarios. Los afiliados y partidarios del ‘PDC’ continúan apoyando activamente a los mismos liquidacionistas en India, llegando incluso a vender su material y recaudar dinero para ellos.
La SOD Refina su Trabajo de Soplones con “FRSO Accountability”
Los ataques coordinados contra la FRSO surgieron como respuesta a su activismo. Las fuerzas de la reacción en el estado de Texas están enfocadas con agudeza en perseguir a quienes participan en la solidaridad con Palestina y en la oposición al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Este es el contexto en el que tienen lugar los ‘señalamientos’ públicos.
El sitio web ‘FRSO Accountability’ es una versión desarrollada del sitio web ‘Maoist Cult Exposed’ y sigue la misma metodología anticomunista del escritor Solzhenitsyn, creando una red de narrativas individuales, cada una de ellas verificable y eludiendo cualquier estándar periodístico, empapadas de chismes y escándalos mientras se juega al teléfono descompuesto en las redes sociales.
Un análisis detenido del dicho sitio web revela acusaciones tan débiles que resultan difícilmente convincentes, y las pruebas proporcionadas son superficiales.
El objetivo principal del sitio es un conocido abogado y activista del área de Dallas, al que intenta desacreditar mediante el uso del posmodernismo y el divisionismo, apoyado por el ‘PDC’ Denton, la ‘DSU’ y sus afiliados. En este caso, el objetivo del ataque es acusado de mala conducta sexual sin ninguna prueba de que dicha conducta haya ocurrido materialmente—solo que fue denunciada.
Este enfoque de dividir organizaciones o desacreditar a personas sobre la base de acusaciones sigue la agenda del viejo estado reaccionario. A medida que el estado profundiza su reaccionarización, se vuelve contra el viejo liberalismo progresista para adoptar un liberalismo completamente reaccionario. Principios como inocente hasta que se demuestre lo contrario son negados, se revive la vieja idea feudal de culpable hasta que se demuestre su inocencia, y le siguen crueles, extraños y ritualistas exámenes de pureza. Esta es la mentalidad de Cotton Mather, no la sensibilidad de revolucionarios o progresistas.
Un exmiembro de la FRSO de Dallas declaró a El Obrero que el sitio web se basa en una ruptura de la FRSO en esa ciudad. La misma fuente señaló que los principales líderes de la división serían los que componen el ‘PDC’ y la ‘DSU’ locales. Según la fuente, el plan original era ‘crear una facción maoísta’ dentro de la organización. Nuestra fuente indica que el individuo que escribe para el sitio web de soplones bajo el nombre de ‘Tequila Sunset’ es uno de los responsables de la separación y es un líder de ‘DSU’.
El momento del trabajo policial de los soplones es particularmente atroz. En septiembre de 2025, Trump emitió la Orden Ejecutiva que Designa a Antifa como Organización Terrorista Doméstica y el Memorando de Seguridad Nacional – 7. En este contexto, ordenó al Departamento de Justicia que persiga las finanzas e intensifique los esfuerzos utilizados previamente contra los defensores de los activistas de Stop Cop City. En la orden, Trump declaró:
‘Antifa recluta, entrena y radicaliza a jóvenes estadounidenses para participar en… violencia y supresión de la actividad política, luego emplea elaborados medios y mecanismos para ocultar las identidades de sus operativos, encubrir sus fuentes de financiamiento y operaciones en un esfuerzo por frustrar a las fuerzas del orden y reclutar miembros adicionales.’
La orden vincula una serie de incidentes, actividades y rebeliones masivas no relacionados bajo el estandarte de ‘Antifa’ y presume de una ‘nueva estrategia de aplicación de la ley que investiga a todos los participantes en estas conspiraciones criminales y terroristas—incluidas las estructuras organizadas, redes, entidades, organizaciones, fuentes de financiamiento y acciones subyacentes detrás de ellas’, sentando las bases para condenar a personas por conspiración únicamente debido a su política y su activismo y filantropía completamente legales.
La SOD sigue la reacción como un perro con correa. Poco después de la Orden Presidencial y el Memorando, se lanzó la página ‘FRSO Accountability’, divulgando la supuesta información financiera interna de la organización.
Los Trucos En Redes Sociales de la SOD
Mediante métodos que imitan el proceso de los liquidacionistas descrito por El Obrero en su reciente editorial sobre la SOD, el sitio web que despliega trabajo policial de soplones contra la FRSO fue primero seguido y difundido por las cuentas de redes sociales de la SOD, incluidos sus capítulos de Denton.
Cuando estas páginas de soplones son nuevas, carecen de tracción y legitimidad, y los algoritmos las excluyen de los feeds de redes sociales. La forma más rápida de difundirlas es seguirlas con otras cuentas, en este caso controladas por el mismo pequeño grupo de personas.


En febrero, la ‘DSU’ y ‘FRSO Accountability’ publicaron conjuntamente en Instagram sobre los esfuerzos para dividir una manifestación planificada contra el ICE en la que participaba la FRSO. Escribieron que compartieron un enlace al sitio web de soplones ‘FRSO Accountability’ con los organizadores de la manifestación, afirmando que el sitio es “un esfuerzo colectivo para documentar los comportamientos abusivos y las tácticas utilizadas para justificar y proteger a los abusadores en la organización, y para registrar los esfuerzos de nuestros camaradas antes de su salida de la organización”, dando a entender que quienes realizan el trabajo de soplones están afiliados a sus organizaciones.


“En la plataforma de redes sociales Reddit, son las mismas cuentas las que promueven tanto el trabajo de soplones contra la FRSO como las actividades del ‘PDC’. En un momento, una cuenta hablará con un aire de autoridad y conocimiento interno: ‘Aquí en Dallas, la mitad del distrito se fue cuando descubrimos que la FRSO, tanto a nivel local como nacional… había estado protegiendo a abusadores sexuales’, mientras que en otra publicación la misma cuenta cambiará de táctica y planteará preguntas capciosas: “Oye, ¿no es la FRSO esa organización que encubrió una agresión sexual? Recuerdo un video de algunos exmiembros de su secretario político mintiendo al respecto”, solo para que otra cuenta del ‘PDC’ intervenga con respuestas: ‘Denton Student Union está trabajando con los organizadores de esta protesta para ver si pueden sacar a la FRSO’.

Esta misma táctica es utilizada por los liquidacionistas de derecha políticamente degenerados: publican en redes sociales planteando una aparente preocupación genuina, luego responden a esta falsa preocupación promocionando sus sitios web para abrumar al espectador con acusaciones, no con pruebas, y de esta manera recurren a la política identitaria para dividir eventos, organizaciones y documentar supuesta información interna ante un estado cada vez más represivo.


La SOD sostiene que Estados Unidos es fascista o está atravesando lo que ellos denominan ‘fascistización’ (la propia ‘DSU’ publica en Instagram ‘EL FASCISMO ESTÁ AQUÍ’), y al mismo tiempo no tienen ningún escrúpulo en absoluto en entregar información sobre organizaciones señaladas al mismísimo estado, un estado que está dispuesto a incriminar a personas con cargos de conspiración y enviarlas a prisión por décadas. Esta es la realidad del liquidacionismo.
¿Inocente Hasta que se Demuestre lo Contrario o Culpable por Acusación?
El posmodernismo, y su miserable engendro, la política identitaria, es una ideología burguesa descompuesta que se ha vuelto contra sí misma en un desesperado esfuerzo por impedir el surgimiento de la ideología proletaria. Como el fascismo, una de sus principales características es que busca negar la Ilustración y arrastrar al mundo de vuelta a cruzadas atávicas completamente reaccionarias. Este es su sentido judicial: confunde disciplina y castigo, y considera a cada cual cómplice de su propia opresión y de la de los demás.
La Ilustración, producto de cuando la burguesía era una clase revolucionaria, se basaba en un materialismo parcial y, por tanto, elevaba principios como el de inocente hasta que se demuestre lo contrario, y que la prueba, al menos sobre el papel, debe basarse en evidencias. La justicia burguesa exige diversos niveles de prueba, donde los casos civiles alcanzan un umbral mínimo de probabilidad, y los casos penales enfrentan un estándar mucho más estricto de evidencia clara y convincente y más allá de toda duda razonable. El problema del sistema de justicia burgués no es que se base en evidencias, sino que es un instrumento de la clase dominante imperialista.
Cuando el proletariado detentaba el poder en la República Popular de China, todos los juicios debían basarse en hechos. Las pruebas para el derecho penal debían ser distintas, sustanciales y suficientes, cumpliendo las condiciones de que hubiera una prueba integral, que hubiera sido reunida legalmente y que descartara toda duda razonable. Existía un umbral más bajo para los litigios civiles, con el principio de que quien afirma debe probar, alcanzando un estándar general de alto grado de probabilidad.
El posmodernismo, por otro lado, retorna a la justicia de la Europa inquisitorial y sitúa la carga de la prueba principalmente en el acusado y presume su culpabilidad. Para el posmodernismo, no existe un umbral probatorio y rara vez hay investigación más allá de la acusación inicial. Reunir pruebas o investigar el asunto en absoluto significa someter a las personas a un ‘trauma’ adicional, que debe evitarse a toda costa. Esto es parte de su negación de la Ilustración, que generalmente es asumida por personas bienintencionadas y promovida como sentido común—’nadie lo diría si no fuera verdad’. Este es un método reaccionario, basado en un idealismo extremo, pero es especialmente peligroso y prevalente cuando se trata de organizaciones progresistas y revolucionarias, incluso entre activistas que se encuentran en conflicto con el viejo estado y los intereses de la clase dominante.
Esto abre los movimientos sociales a innumerables riesgos de oportunismo y operaciones maliciosas que sirven precisamente al viejo estado para señalar y eliminar a quienes están en la lucha. El estándar del viejo estado para determinar quién es esto sufre constantes ajustes. Lo que hace diez años se consideraba activismo legalista y reformista, hoy enfrenta una multitud de represiones debido a la reaccionarización y a cómo la administración actual estira la ley para considerar terrorista y criminal. El Obrero ha documentado este proceso con cómo el gobierno federal fue tras los defensores legales de Stop Cop City, cómo los acusados de Prairieland recibieron duras condenas por el delito de poseer o mover literatura, o cómo Fergie Chambers ha sido señalado por su activismo filantrópico.
Uno de los muchos riesgos que enfrentan las organizaciones y los individuos activos es la infiltración, la guerra de baja intensidad del viejo estado y otras fuerzas organizadas de la reacción. Con los criterios posmodernos en vigor, es más simple y menos difícil que nunca crear una narrativa y destruir el trabajo de base sin disparar un tiro ni llevar a nadie ante cargos penales. Basta con hacer una acusación y exigir que se tome como un hecho; ni siquiera es necesario presentar una víctima o testigos: la acusación es suficiente. Esto cobrará fuerza en las redes sociales, será adornado y estirado hasta el límite. No tiene que reflejar la realidad mientras se repita con suficiente frecuencia y suficientemente alto. De hecho, debido al posmodernismo, muchas personas generalmente honestas ayudarán a apuntalar esta narrativa, y muchos de aquellos contra quienes se utiliza también llevan las marcas de la vieja sociedad y han cometido algún error que ayuda a autentificar la narrativa.
A partir de ahí, las acusaciones se convierten en un circo. En la mayoría de los casos, quienes construyen una narrativa y piden el aislamiento carecen en realidad del mínimo poder para hacer algo más que dañar reputaciones en línea e intentar que despidan o encarcelen a la gente, lo que significa que las ratas invariablemente dependen del viejo estado para llevar a cabo las acciones que ellas no pueden.
Emitir una advertencia desde las masas a las masas, y la acción de masas donde puedan tener lugar audiencias probatorias, alcanzar veredictos e imponer justicia popular, son cuestiones de poder político y administrativo, directamente vinculadas a la cuestión del combate de clases. Poder implementarlo a pequeña escala requiere un poco de poder; para implementarlo a mayor escala se necesita un área de base; y para implementarlo a escala nacional se necesita tener poder político y dictadura, basados en fuerzas armadas. Este poder debe ser conquistado y es lo fundamental. No puede ser eludido con publicaciones en redes sociales y la dependencia del estado burgués.
La idea de que los elementos activos de la sociedad deben, en todos los casos, estar libres de la ideología y los delitos de la vieja sociedad es una concepción idealista solo apta para el monasterio. El hecho es que la vieja sociedad es una ruina, y las personas que produce son problemáticas. Cuando se convoca una huelga, no repasamos una lista de control buscando a cualquiera acusado de fechorías para excluirlo de recibir las demandas. No buscamos publicaciones ofensivas en redes sociales de hace diez años para decidir si merecen o no condiciones de trabajo seguras o un salario digno. Este es un enfoque solo aceptable para los universitarios y la pequeña burguesía, que, más que conquistar el poder, se preocupan principalmente por su propio modo de vida y estilo de vida. Para ellos, la “justicia social” es solo otra comunidad o escena inventada. Deben asegurarse de que solo las personas más adecuadas y puras puedan marchar en sus desfiles.
Si bien es necesario librar a las organizaciones revolucionarias de los atrasos de la vieja sociedad, esto es ante todo una cuestión ideológica, y es una cuestión de movilización de masas y una cuestión de poder. Por lo tanto, un “señalamiento” no puede flotar abstractamente por encima de la realidad, sino que existe en términos de clase. Si el perpetrador de una falta está del lado del proletariado, entonces esta persona puede ser reformada en un proceso establecido por las fuerzas revolucionarias. En casos más graves, puede tener lugar una regulación con violencia revolucionaria. Este ha sido el caso en luchas armadas a lo largo de los siglos y existe una norma clara al respecto establecida en el Movimiento Comunista Internacional. Los criterios posmodernos y pequeñoburgueses no tienen nada que ver con esta norma; tienen lugar en una condición de impotencia, sin pruebas, sin investigación seria y sin ningún intento honesto de rectificación o, en casos graves, de imponer sentencias severas. Es el sueño de reformistas y socialités. Es cuando estas metodologías y oportunismos se elevan al nivel de política organizativa y principio ideológico, como lo han hecho por la SOD, que comienzan a imponer un ataque serio al movimiento revolucionario al servicio del viejo estado.
El Obrero llama a sus lectores a deshacerse de todos los criterios posmodernos, a practicar el marxismo y no el revisionismo, y a luchar más duramente que nunca contra el trabajo de soplones. Para aquellos que han sido atrapados por la tendencia o engañados para ser colaboradores de soplones: cesen en esta actividad, hagan una autocrítica seria y vuelvan a su puesto sirviendo a la reconstitución y a la Revolución Proletaria Mundial.
El Obrero es un periódico revolucionario dirigido enteramente por voluntarios, libre y radicalmente antagónico de la influencia corporativa. Dependemos del apoyo de nuestros lectores para sostener nuestra línea editorial al servicio de la clase trabajadora y la reconstitución de su partido, el Partido Comunista. Haga una donación única o recurrente a nuestro periódico hoy:
Make a one-time donation
Make a monthly donation
Make a yearly donation
Choose an amount
Or enter a custom amount
Your contribution is appreciated.
Your contribution is appreciated.
Your contribution is appreciated.

